Hablar de inclusión social en Colombia exige derribar la idea simplista de que las comunidades vulnerables son homogéneas. Las realidades humanas no existen en compartimentos aislados. Una condición de discapacidad no se vive igual en un entorno urbano con recursos que en la economía informal; tampoco impacta de la misma manera a un hombre joven que a una mujer adulta mayor afrodescendiente o a un integrante de un pueblo indígena.
Cuando diversas formas de discriminación —como la discapacidad, la pertenencia étnica, el género, la edad y la precariedad económica— se cruzan en una misma persona, la exclusión no se suma: se multiplica. Es en esa intersección donde el concepto de interseccionalidad deja de ser una teoría sociológica para convertirse en una herramienta de supervivencia diaria y en un imperativo ético para la transformación social.
Cuando diversas formas de discriminación —como la discapacidad, la pertenencia étnica, el género, la edad y la precariedad económica— se cruzan en una misma persona, la exclusión no se suma: se multiplica. Es en esa intersección donde el concepto de interseccionalidad deja de ser una teoría sociológica para convertirse en una herramienta de supervivencia diaria y en un imperativo ético para la transformación social.
En la Fundación de Discapacitados de Antioquia (FUNDA), la interseccionalidad no nació de un texto académico, sino de la lectura directa del territorio. Durante décadas, la labor comunitaria liderada por Abraham Robledo Lagarejo ha respondido a esa trama compleja de realidades:
- Discapacidad y Pertenencia Étnica: Acompañamiento a comunidades afrodescendientes e indígenas con discapacidad, respetando su cosmovisión y garantizando el acceso a sus derechos fundamentales sin aculturación.
- Mujeres, Vejez y Economía Informal: Apoyo prioritario a las mujeres venteras ambulantes, en su mayoría adultas mayores y afrodescendientes, quienes enfrentan simultáneamente el desgaste del trabajo informal, la falta de protección social y el cuidado de familiares con discapacidad o sus propias limitaciones físicas.
- Barreras Físicas y Sociales: La articulación entre la eliminación de barreras arquitectónicas en los barrios y el ejercicio de la veeduría ciudadana, asegurando que las obras públicas respondan a la movilidad reducida de toda la comunidad.
Abordar la discapacidad desde un enfoque puramente médico o asistencialista resulta insuficiente. La verdadera inclusión requiere reconocer las capas superpuestas de vulnerabilidad para diseñar soluciones integrales: desde la asesoría jurídica y la formación para el empleo, hasta el fortalecimiento del tejido comunitario
Entender la interseccionalidad es comprender que la equidad no consiste en dar a todos lo mismo, sino en responder con precisión a las barreras específicas de cada persona. Solo cuando la sociedad y las instituciones abracen esta mirada diversa, Antioquia y Colombia podrán avanzar hacia una justicia social justa, incluyente y verdaderamente humana.

